jueves, 29 de septiembre de 2016

#42 Cajón desastre: La lectora triturada


El otro día mientras limpiaba (los lectores quitan el polvo a los libros de vez en cuando) recordé el libro de No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas. Supongo que en mi subconsciente rondaba algo relacionado con la película y como la mente es así de saltimbanqui, recordé otro libro de la misma “autora” (entrecomillo porque es un seudónimo, Laura Norton, a saber) pues eso, caí en la lectura de Gente que viene y bah, de ahí mi cabeza se precipitó sobre manos. No, no es que me echara las manos a la cabeza sino que recordé la de manos, conocidas, muchas, por las que había pasado mi ejemplar y es que, veréis, sucede una cosa. En casa -y cuando digo casa, me refiero a la originaria, la de Ohana, parientes de sangre, adoptados o intencionales, los de Lilo, de Lilo y Stich, , Ohana, Ohana que significa familia ¡esa!- a lo que iba, que en casa como lea un libro, lo pase y guste, en este orden, la lectura ronda hasta completar el séquito, estamos rozando el casi pleno, señores, porque en casa son muy lectores, en cursiva, porque un día, iba yo trasteando por una librería del centro de mi ciudad (la de acogida, no la que me vio nacer) cuando me paró un cámara. Os podéis imaginar con que perversas intenciones ¡bingo! ¡preguntar!. Se lanzó a plantear cuestiones y me aturullé. Normal, diréis ¡pero cómo va a ser normal! ¡si me preguntó sobre libros! ¡si lo que quería saber eran mis gustos! ¿mis gustos? qué disgusto ¿y ahora qué? La épica del momento fue responder en un alarde gramatical con: Yo soy muy lectora. Hemos pensado en tatuajes pero no, esta leyenda viva de construcción oracional se merece la serigrafía en camiseta. En fin, los escarnios de lectoras cercanas no fulminaron la desazón, nonono. Acto seguido (es decir, cuando llegué a casa y recoloqué mi cerebro) me dije ¿y qué me gusta a mi? ¿qué nombre le ponemos a la criatura? Goodreads a la vista y lomos de estante respondían: Drama, drama, drama, drama. Alto impacto. Drama, drama, drama. Humor ¿humor? ¡sorpresa!

A la hora de leer hay historias en las que me cuesta entrar,
cuando me suenan a lo mismo,
cuando chico conoce chica y tal y tal,
cuando vivieron felices, comieron perdices y ni se molestaron en invitar (serán mamones).

En fin que Norton y su Gente fue una agradable sorpresa y esta lectora no pretende ganar el nobel leyendo. Puede que sea un poco triturada, superficial, pero como decía hace poco Lesincele a colación de otro tema, los lectores también se visten y he aquí, que los lectores triturados también se ríen y he aquí, que de igual manera, hacen el completo gilipollas. En resumen, señores, que seguí limpiando. Porque los lectores limpian, los lectores se asean, los lectores van al super, probablemente con más peso de la habitual pero eso es otra historia…. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Suave caricia. Las muchas vidas de Amory Clay (William Boyd)


No es gran cosa ¿verdad? Pocas palabras para resumir una vida complicada y difícil, pero también es más de lo que corresponderá a la mayoría de nosotros en los diversos canales de la posteridad que registrarán nuestro breve paso por este pequeño planeta. Por extraño que parezca, siempre estuve segura de que nunca se escribiría nada sobre mí, la hija de B. V. Clay, pero resultó que me equivocaba...

La chica con cámara. La fotógrafa que en Suave caricia desenvuelve su vida. Valiente, libre, inteligente y apasionada, esa es para mi Amory Clay, una mujer de cuatro palabras que utiliza otras tantas para relatarnos desde qué llevó a su padre a ponerle nombre de chico hasta el final. Inglesa de origen y viajera por oficio, recorremos sus andanzas y el siglo XX con dos motivos: ser fotógrafa y las ganas de vivir. Amory es la chica de portada.

Poniéndonos en situación: hablamos de alguien que viene y que va, hablamos de una mujer, hablamos de que este discurrir incluye vida amorosa y por tanto, y por todo ello, y hasta el fin, no esperemos una biografía convencional, ni un único amor, ni la historia de una mujer tranquila. 

Por el contrario, apostemos por  una persona con miras de libertad, por alguien que se codea en multitud de ambientes, con alguien que forja su forma de ser. Esta historia nos brinda un modo, tan válido como cualquier otro, de entender el mundo y la propia existencia. 

Pero se lee como aventura, se lee como el que sale de paseo con una amiga, se lee para viajar y también para acudir a burdeles berlineses, con aventuras americanas, imprevistos en tierra propia y contiendas bélicas (final de la segunda guerra mundial o Vietnam), todo eso nos cuenta y todo eso retrata, con un total de setenta y tres fotografías de personas, lugares y momentos. En lugar del reflejo de la historia o la descripción de los eventos, Amory Clay recrea su leyenda. 

Comienza con un prologo que como buen prologo apunta al quid de esta pasión: la capacidad de detener el tiempo, guardar el instante a golpe clic. Y también divide, en diferentes libros, capítulos no demasiado extensos y acotaciones fechadas. El desarrollo de la historia se intercala por incisos desde Barrandale (Escocia), fragmentos en forma de diario datados en 1977 cuando la protagonista ha llegado a la edad de setenta años.     

Siempre que tengas algún problema que resolver, haz algo práctico, solía decir mi madre.

Y después de todo viene lo malo, cuando se acaba y te deja sola, cuando terminas el libro y buscas quien era ella, cuando reniegas de la ficción, insistes porque existía y te lamentas porque no. 

Se trata de una mentira novela. William Boyd es su autor. Se la inventó. Seleccionó entre montones de fotografías. Enturbió a veces, sí, pero lo hizo con gran invención, con desenvoltura y por eso..., jurarías que estaba ahí..., que esa mujer era de carne, que la de las fotos..., que se ha terminado, que se ha marchado, que Amory Clay no es chica de portada y que la historia se acabó. 
                                                             
"Dure lo que dure vuestra estancia en este pequeño planeta, tanto da lo que ocurra en ella, lo más importante es sentir -de vez en cuando- la suave caricia de la vida" 
William Boyd ( Suave caricia. Las muchas vidas de Amory Clay)
Artículo: La fotógrafa del siglo XX que nunca existió

jueves, 22 de septiembre de 2016

¡BIENVENIDOS/AS A LA CURIOSITECA!

 

FICHA TÉCNICA
Nombre: La chica con insomnio
Sección: La Curiositeca
Hora de publicación de entradas: 00:07
Habilidades especiales: No duerme (mucho) 

Tal día como hoy, en una Curiositeca muy lejos de aquí, había una chica con insomnio que también tenía una hermana (aunque esta última no tenía ni blog, ni gato).

Estas dos hermanas se llamaban Amala y Kamala y provienen de Menidapur (India). Eran hermanas salvajes (en el sentido más estricto de la palabra) y fue en 1926 cuando a un director de orfanato (prometo que no es por darle un aspecto más turbio a la historia) las encontró. 

Fue el mismo director, llamado Joseph, el que le puso los nombres de Amala y Kamala y el que, tiempo después, dijo que realmente las halló en una guarida de lobos. Por esto último empezó la historia de las “hermanas criadas por lobos". 

El mito de haber sido criadas por lobos surge de un antiguo concepto hinduista para explicar el comportamiento de los niños con defectos congénitos y el hecho de que muchos padres abandonasen a sus propios críos en el bosque.

Joseph comenzó a escribir y apuntar curiosidades sobre las niñas. Decía que dormían acurrucadas, podían oler huevos a kilómetros, tenían una visión nocturna como Dylan de noche y que solo podían caminar a cuatro patas. Por otro lado, muchos científicos afirman que realmente este hombre confundió salvajismo con autismo.

Este diario se publicó años después. También se dice que obligaba a las dos hermanas a comportarse de determinada manera con tal de engañar a todo el mundo. Una de las mayores estafas de la historia por la que obtuvo mucho dinero. La curiosidad humana para ver a las chiquillas era más poderosa que la racionalidad.

Joseph con toda esta historia inció una "curiositeca personal" pero que no dejó de ser controvertida.

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Con este relato inspirado en hechos reales y leyendas salvajes quiero dar comienzo de una sección nueva escrita por mí, la chica con insomnio, donde cada mes (si la universidad me deja escribir algo que no sea sobre si misma) os contaré una nueva historia curiosa tal y como hizo Joseph.

Puede que sean controversiales e incluso que haya algunas medio inventadas para hacerlas más raras y facilitar que permanezcan en vuestra memoria. La mayoría de ellas tratarán sobre cosas relacionadas con la literatura, ya que este blog va de eso, pero si queréis dar propuestas, Cuentalibros estará encantada de filtrarme toda la información (Y si no, pues que se aguante, que para algo soy la  hermana pequeña).

La Curiositeca nace de la mente de una chica que no duerme mucho, así que tampoco esperéis grandes relatos lúcidos y coherentes, me quedo dormida cuando menos lo esperas.  

Si queréis aportar sugerencias  (y que mi pobre hermana no se cargue con todo), opiniones o remedios para dormir: lachicaconinsomnio@gmail.com
¡Encantada de conoceros! 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Wonder. La lección de August (R.J. Palacio)


No he destruido la Estrella de la Muerte ni nada por el estilo, pero sí he sobrevivido a quinto curso. Y eso no es fácil, ni para mí ni para nadie. 
Iba con pocas expectativas a por esta lección, no estaba ni remotamente entre mis planes, si es que existen planes en lo que se refiere a escoger lecturas... El caso es que necesitaba algo llevadero y la cuestión es que prácticamente se lo había leído toda la familia, no iba a quedarme sin opinión y mucho menos sin asomar a conocer a este tal August. Faltaría más.

Abre con voz de su protagonista August, Auggie o Canito, según le preguntes a sus allegados. Este niño es consciente de lo que implica ser diferente, no se esfuerza en describirnos qué le pasa en la cara aunque nos aporta algún que otro diagnóstico y su resultado es un rostro desfigurado del que más de una vez le gustaría deshacerse. La historia arranca cuando deciden que debe ir al colegio. Tanto él como diferentes personajes nos irán contando qué fue de ese primer año escolar.

El problema de algunos libros de este tipo es el grado de sentimentalismo que pueden llegar a adquirir. August se desquita de tales atributos siendo un tanto vacileta,  realista y reconociendo cómo le afecta, pero también llevando al lector a su círculo cercano. No nos engañemos, en cuestiones de apariencia no es solo el que la lleva sino quien está próximo. Los prejuicios, los automatismos y el desconocimiento campan a sus anchas en la vida colegial (y más allá). 

R.J. Palacios incluye algunos personajes clásicos del mundo escolar: el chulito de clase, la nena guapa, los padres ideales y el típico insoportable del AMPA. A los que también suma algunos, a mi parecer más ajustados, como una hermana con vida propia y que en plena adolescencia tiene que lidiar con que la relacionen con su hermano y con el de pavo sus amigas; o el compañero, ese al que le cuesta darse cuenta de que debajo de ese chico hay alguien a quien valorar.

Con voces narrativas alternas se componen un collage con una misión, la importancia de ser amables, habilidad que cuesta poco y con la que ganas mucho (aunque algunos ni eso). En un momento como el actual, con el hostigamiento frecuente entre compañeros de aula, cuando parece que debe imponerse la ley del más fuerte, no está mal darse de bruces con una lectura en valores, con el atractivo del ingenio y el reconocimiento del audaz.

La lección de August huye del drama y se queda con lo mejor de la historia. Una novela que se lee en nada, con otras secuelas (aportadas por sus personajes) que se instala en la estantería por su ternura y por ser amena, incluida en los planes de estudio en EEUU para niños entre 8 y 12 años, de la que al parecer habrá adaptación cinematográfica dirigida por Stephen Chbosky, también autor de Las ventajas de ser un marginado

Todo el mundo debería recibir una ovación del público puesto en pie al menos una vez en su vida.
R.J. Palacio (Wonder. La lección de August)

jueves, 15 de septiembre de 2016

Noches de verano en San Miguel


Hace unas semanas participé en una actividad literaria consistente en la visita guiada al cementerio de San Miguel en Málaga, una necrópoli decimonónica muy bien conservada. Unas rutas proyectadas con la intención de aproximarnos a la historia de algunas sus personalidades. 

Mi principal interés estaba en que allí descansa Jane Bowles, una escritora que descubrí en el reto de autoras únicas y sobre cuya vida quise ahondar en su momento. Ella vivía en Tánger junto al su marido y también escritor, Paul Bowles. Sufrió un derrame cerebral en 1957 y también se dice que tuvo de problemas de salud mental. Pasó por algunos tratamientos en Inglaterra y Estados Unidos pero termina ingresando en una clínica de Málaga donde pasó los últimos seis años de su vida. Fallece el 4 de mayo de 1973. La tumba fue rehabilitada en granito negro no hace mucho tiempo (2010). Su epitafio incluye el apelativo que usaba Truman Capote para referirse a ella, Cabeza de gardenia

Lejos de terrores o de cualquier espanto estas veladas surgen para ensalzar la parte romántica e histórica de la ciudad. Amenizan el recorrido una serie de actores de una empresa de animación y teatro (Eventos con Historia) que dividen a los asistentes entre diferentes guías (no podían ser otros, que personas que allí reposan, ataviadas con sus mejores galas) y cuya recaudación se destina a fines benéficos.  

En el recorrido destacan árboles como el sauce llorón, el pino, los cipreses y naranjos, todos con cierta carga simbólica y ligados al imaginario de cualquier camposanto; la altura del ciprés que señala el cielo, el verdor de la hoja en los naranjos (señal de la vida eterna).  

Y en el camino, ilustres de la vida malagueña como Enrique Cubero Merino ceramista y héroe de la Cruz Roja, el arquitecto Fernando Guerrero Strachan, el músico al que se le dedica un auditorio, Eduardo Ocón, la gran benefactora Trinidad Grund, el pintor con presencia en el Prado José Moreno Carbonero, maestro entre otros de Juan Gris o Dalí y un criminal temible, Alvin Karpowitz (conocido como Alvin Karpis, mano derecha del mismísimo Al Capone.), gángster y enemigo público número uno de los EE.UU. 

Relataron anécdotas como la de una tumba que dice así: El hombre más feliz del mundo, Juan, celebridades relacionados con el Ceregumil o visionarios como los Castel que no solo comerciaron con café sino que proyectaron la idea de distribuirlo en monodosis (idea vendida a Nestlé, lo demás... What's else?) o al menos así nos contaron. 




Una visita que no estuvo exenta a su paso de símbolos como las guirnaldas relacionadas de la vida eterna o los relojes alados que nos recuerdan que el tiempo ¡vuela!.  

lunes, 12 de septiembre de 2016

Tan poca vida (Hanya Yanagihara)


En psicología se habla del efecto de primacía. Un fenómeno cuya aportación principal es que prestamos más atención a los primeros datos que recibimos. Para demostrar este hecho se realizan ejercicios sencillos, por ejemplo, pasar un listado de adjetivos a un grupo de participantes y preguntarles: Si un chico es alegre, optimista, obstinado y niega la realidad ¿qué imagen te haces de él, positiva o negativa?. O por el contrario, si un chico es triste, pesimista, perseverante y pragmático, ¿cómo lo valoras?

Los estudios sobre este efecto demuestran que nos quedamos con lo primero, es decir, si son aspectos positivos, lo calificamos como positivo y si es negativo, pues negativo. Esto sucede con las primeras impresiones, con las personas pero también con los libros. Por este motivo he decidido empezar diciendo que Tan poca vida es uno de los mejores libro de septiembre. Sí, ya sé que no ha acabado pero tampoco hace falta. También puedo afirmar que es uno de mis mejores libros del año, que no han sido muchos este 2016, pero por muchos que fueran estoy convencida de que igualmente habría conquistado uno de los más altos puestos. Es sencillamente brutal. 

Una novela sobre la amistad, el amor, el sentido o sinsentido de la vida. Un libro que cierras encogida, afrontando su desenlace como un proceso de duelo. Por supuesto es un libro que recomiendo y recomendaré. Ahora es cuando os preguntaréis por lo negativo. Ya he hecho mi parte, he cumplido con la primacía, así que os lo diré: Podría ser más escueta, lo pasas mal y es muy posible que termines a lágrima viva. Dicho queda. 

En su extensión conoceremos a un grupo de amigos, concretamente cuatro. Jude, Willem, Malcolm y JB, desde sus años de universidad, desde distintas casas y diferentes momentos. Pero será Jude quien ocupe el primer plano. Un chico que destaca por su rareza inicial y que nos traerá a vueltas por su pasado y presente. Alguien cuyo oscurantismo nos fascina pero también nos intimida. 

Un narrador en tercera persona relata hechos y acciones que llegan a estremecer por su crudeza. Imágenes intensas y un impacto considerable para personajes y lector. Tan desesperanzador a tramos y sórdido en otros que una se pregunta si realmente es necesario pasar por todo esto. 

Habrá también una voz en primera que nos aproxime, que canalice el deseo de expresar, de comunicar al otro, de dar algún sentido a lo que sucede, sensaciones que el lector también experimenta. 

Algunos han criticado el uso gratuito de la violencia, desde luego que a los ilusos incurables los abofetea y es que, otro de los planteamientos durante su lectura es la de la posibilidad ¿es posible que alguien pase por todo esto, subsista y reúna en una sola existencia tanto dolor? ¿será fruto de la exageración literaria y de una autora deseando cargar las tintas?. Para mi la realidad suele superar la ficción y me lo creo, como me creo las páginas de sucesos de hechos perpetrados por el hombre y sus consecuencias sobre el equilibrio mental de los demás.  

Tan poca vida no pretende alejarnos de una reconciliación vital pero sí que promueve la provocación de emociones: afecto, entrega, amistad pero también rabia, asco, impotencia y dolor. Nada es gratuito para Yangihara que lo mismo te lleva a lo más sucio que a lo más reparador. 

Una novela más bebida que leída pese a su extensión, que se caracteriza por la cámara al interior de personajes, de hogares, de la maldad y del pesar. Una novela donde también tiene cabida lo amable y generoso como valores terapéuticos. Una novela de la que resulta difícil parar de hablar porque sencillamente no quieres que acabe. 

"Creo que el único secreto que tiene la amistad es dar con personas que sean mejores que tú, no más listos ni más populares sino más buenas, más generosas y más compasivas, y valorarlas por lo que pueden enseñarte, escucharlas cuando te dicen algo sobre ti, por malo (o bueno) que sea y confiar en ellas, que es lo más difícil de todo, pero también lo mejor."  
Tan poca vida (Hanya Yanagihara)

jueves, 8 de septiembre de 2016

Presentación de Paloma Sánchez-Garnica


El tirunvirato lector (Meg, Marina y servidora) se convocó para asistir a la presentación de Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido, la novela ganadora del Premio Fernando Lara 2016. De este galardón y otras cuestiones no habló Paloma Sánchez-Garnica a su paso por Málaga antes de que el verano causara pausa en este blog.

La pregunta que abrió brecha fue  sobre el mencionado premio. Comentó que había sido muy grato por el reconocimiento y por saber si vas bien. Se une a ello una casualidad, el trofeo es una escalera de seis peldaños y esta es su sexta novela, de alguna manera todo fue bastante especial.


Confesaba que el uso de seudónimo es un modo de manejar la vanidad, si no te dan el premio no tienes porque decir nada y desveló una anécdota. Diez minutos antes de anunciar el ganador le derramaron una copa de vino encima, por suerte, era blanco. 

La novela

La temática de esta obra se centra en relaciones familiares tóxicas, en concreto, la de una madre y una hija y también en el perdón. Sánchez-Granica, siendo madre e incluso abuela afirmaba: La maternidad no te hace mejor, pueden darse casos de sobreproteccion que distorsionan y perjudican a los hijos o sencillamente falta de empatía que conducen a la desafección o la culpa. De la historia nos dice que todas las novelas tienen algo autobiográfico, que el germen de esta fue una conversación con una lectora. 

Lectora y escritora

Lectora de poesía, en respuesta al origen del título refirió el poema de Carlos Augusto Salaverri: Acuerdate de mi y se confesó admiradora de Antonio Muñoz Molina, Javier Marías, Carmen Martín Gaite o Juan Marsé. También nos habló de alguna manía: Soy promiscua para leer. Soy de libro de papel y de tener biblioteca añadiendo que se identifica más como lectora que como escritora.

Respecto a la escritura declaraba que escribe para entender y para entenderse. Así como que espera que algún día se supere aquello de "literatura femenina" cuando se habla de novela de sentimientos. 

La serie 

De la adaptación de La sonata del silencio, que llevan anunciando desde hace tiempo en La 1 de Tve, nos contó que había acudido a rodajes ¡y que hace de figurante en uno!. Para los más curiosos, sabed que es el cuarto, en el Ritz, en una comida. Fue una experiencia que me resultó extrañísima pero muy gratificante y bonita. Afirmaba que la esencia de la novela estaba pero añadía: Son mundos distintos, la novela la termina cada uno de los lectores en la última página, se trata de que sea una buena serie y lo importante es que muchos espectadores se acerquen a la lectura, esto es lo bueno. 

El futuro

Respecto a la siguiente novela nos confesó que estaba agotada, que la promoción había sido un no parar y que estaba deseando volver a su rutina pero finalmente afirmaba: Merece la pena, merece la pena escribir, es una forma de estar en el mundo, es una forma de vivir.