jueves, 15 de septiembre de 2016

Noches de verano en San Miguel


Hace unas semanas participé en una actividad literaria consistente en la visita guiada al cementerio de San Miguel en Málaga, una necrópoli decimonónica muy bien conservada. Unas rutas proyectadas con la intención de aproximarnos a la historia de algunas sus personalidades. 

Mi principal interés estaba en que allí descansa Jane Bowles, una escritora que descubrí en el reto de autoras únicas y sobre cuya vida quise ahondar en su momento. Ella vivía en Tánger junto al su marido y también escritor, Paul Bowles. Sufrió un derrame cerebral en 1957 y también se dice que tuvo de problemas de salud mental. Pasó por algunos tratamientos en Inglaterra y Estados Unidos pero termina ingresando en una clínica de Málaga donde pasó los últimos seis años de su vida. Fallece el 4 de mayo de 1973. La tumba fue rehabilitada en granito negro no hace mucho tiempo (2010). Su epitafio incluye el apelativo que usaba Truman Capote para referirse a ella, Cabeza de gardenia

Lejos de terrores o de cualquier espanto estas veladas surgen para ensalzar la parte romántica e histórica de la ciudad. Amenizan el recorrido una serie de actores de una empresa de animación y teatro (Eventos con Historia) que dividen a los asistentes entre diferentes guías (no podían ser otros, que personas que allí reposan, ataviadas con sus mejores galas) y cuya recaudación se destina a fines benéficos.  

En el recorrido destacan árboles como el sauce llorón, el pino, los cipreses y naranjos, todos con cierta carga simbólica y ligados al imaginario de cualquier camposanto; la altura del ciprés que señala el cielo, el verdor de la hoja en los naranjos (señal de la vida eterna).  

Y en el camino, ilustres de la vida malagueña como Enrique Cubero Merino ceramista y héroe de la Cruz Roja, el arquitecto Fernando Guerrero Strachan, el músico al que se le dedica un auditorio, Eduardo Ocón, la gran benefactora Trinidad Grund, el pintor con presencia en el Prado José Moreno Carbonero, maestro entre otros de Juan Gris o Dalí y un criminal temible, Alvin Karpowitz (conocido como Alvin Karpis, mano derecha del mismísimo Al Capone.), gángster y enemigo público número uno de los EE.UU. 

Relataron anécdotas como la de una tumba que dice así: El hombre más feliz del mundo, Juan, celebridades relacionados con el Ceregumil o visionarios como los Castel que no solo comerciaron con café sino que proyectaron la idea de distribuirlo en monodosis (idea vendida a Nestlé, lo demás... What's else?) o al menos así nos contaron. 




Una visita que no estuvo exenta a su paso de símbolos como las guirnaldas relacionadas de la vida eterna o los relojes alados que nos recuerdan que el tiempo ¡vuela!.  

26 comentarios:

  1. Uy, que idea más original. He visitado varios cementerios como el de Milán o el de Buenos Aires (visita obligada, la tumba de Evita) y lo cierto es que encierran mucha historia al margen del morbo de hacer turismo en cementerios, jaja Pero a mi me gustan. Son un lugar de paz y sosiego que te hace poner los pies en el suelo y frente a la realidad de que, como dices, el tiempo vuela, o más bien, se evapora.

    Bs.

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    1. Este es de tipo decimonónico, pequeñito y ha sido restaurada una parte. A mi morbo me dan poco, tampoco es un lugar que me guste frecuentar pero he ido tanto a este como al de los ingleses, contienen muchas historias y aportan paz como tú dices. Creo que son lugares que te confrontan con la vida al final, te hacen pensar :)
      Besos

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  2. Qué curioso. Aquí es que no tenemos esa cultura pero en otros lugares sin espacios abiertos s más actividades.

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    1. Aquí hay un par que yo conozca que se visitan porque son pequeñitos y más de tipo histórico :)

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  3. Una propuesta de lo más original, yo creo que también me habría animado a asistir
    Besos

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    1. No suele estar abierto al público pero este verano se organizaron algunas veladas de este tipo y fui para ver que tal :)
      Besos

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  4. Qué interesante!!me gustan esas iniciativas, yo también hubiera ido!
    Un beso!

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    1. A mi también, me parece una propuesta original contactar con el pasado y aprender :)
      Besos

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  5. ¡Qué visita tan interesante! Me encantaría participar en algo así.
    Besos.

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    1. Sí, la verdad es que este tipo de vistas guiadas aportan bastante :)
      Besos

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  6. Yo quiero ir a conocerlo, este y el Cementerio Inglés ¿Vamos?

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    1. Come on! Este no está siempre abierto pero al inglés podemos ir (con luz diurna, eso sí) xD

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  7. Pues fíjate que no tenía ni idea de esas visitas guiadas. La verdad es que no te pierdes una chiquilla.
    Besos

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    1. Jajajaja, fui con la gente del taller de escritura, este verano hubo unas poquitas, a ver si repiten :)
      Besos

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  8. Qué chulo. Yo hubiera ido a esa también de las cuatro que había. Pero bueno, ya habrá otras cosas si un día paso por ahí. Bien podrían hacer una en Halloween.
    Besotes de nieta con mensaje pendiente.

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    1. Imagino que si va bien harán más, podría mirarse el cementerio inglés que tiene mucho encanto y ahí sí que hacen actividades nocturnas (me suena que en Halloween también) ;)
      Mensaje recibido! Besotes

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  9. Así en plan visita de grupo sí que me animaba seguro. Y más si te van contando curiosidades, historia...
    Besotes!!!

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    1. Claro, no creo que se me hubiera ocurrido ir por ir pero dentro de estas actividades resulta interesante.
      Besos

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  10. Pues me parece una idea estupenda estas visitas guiadas por el cementerio. A diferencia de la mayoría a mí los cementerios me gustan, me transmiten serenidad y pienso que son lugares poblados de historias.
    De Jane Bowles no había oído hablar (sí de su marido) pero dado el interés que te suscita tomo nota.
    Besos

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    1. A mi también me parecen lugares con sosiego pero no creo que fuese sin motivo a dar un paseo, también creo que es cultural, en otro países se viven de otra forma. Eso sí, a los dos que he ido con esta finalidad me ha servido, como dices para conocer muchas de sus historias.
      Tengo una reseña de unos relatos de Jane Bowles, su vida es fascinante como autora única que es.
      Besos

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  11. Me quedé con las ganas de ir la noche que tocaba el tema de la literatura, pero bueno, no recuerdo qué pasó, que al final opté por otra cosa. Molan estas visitas. Tengo en mente repetir en breve el de los ingleses para refrescar y e inmortalizarlo en fotos. Un beso!

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    1. Me dio la sensación de que se iban rotando sobre todo la parte final para diferenciar los programas pero se habla un poco de todos. Marina se apunta al de los ingleses :)
      Un beso, socia

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  12. Qué interesante! La verdad es que... dicho así, de mano, lo que visitar cementerios echa un poco para atrás pero la verdad es que los hay que tienen mucho que contar.
    Un besin

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    1. Jajajaja, antes fui a otro en el mismo plan y es verdad que de primeras no estaba convencida pero es una manera de desmitificar y aprender del pasado :)
      Un besito, Anuca

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  13. Estas actividades me encantan. A todo lo que puedo y el bolsillo me permite allá que me apunto. Se aprende un montón y se echa un buen rato. Besos

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  14. Son actividades muy interesantes, el problema es que uno se entera cuando ya han pasado.

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