miércoles, 8 de octubre de 2014

Piedras en el vientre (Jon Bauer)

Piedras en el vientre (Jon Bauer)
Editorial Minúscula
358 páginas

Antes le contaba a la gente que era un niño de acogida. De pequeño se lo decía a todo el mundo, hasta que se empezó a grabar en la mente como si fuera verdad. Una verdad que sigue ahí y que me impide tomar parte en mi vida.
Antes le contaba a la gente que era un niño en acogida, aunque en realidad era el único en casa al que no habían acogido. Y ahora que se supone que soy adulto, todo sobre mí es de acogida: mi país, y también la historia que le cuento a la gente. 
A ver si me explico. Esta es la historia de un niño desgraciado pero cuando digo desgraciado no me refiero a sus circunstancias, que sí, que sus padres acogen a otros niños en casa. Niños cuyas familias por algún motivo fallan y no tienen lugar y entonces padres, como los de este niño que menciono, se los llevan a casa durante un tiempo ofreciendo calor de hogar. Padres, por tanto, sensibles con la infancia, dispuestos a echar una mano y que como no puede ser de otra, dividen su atención entre el hijo biológico y el menor acogido. 

No cabría esperar de progenitores así una falta -aunque las tengan, como todo hijo de vecino-  al final se hace lo mejor que se puede, los hijos no vienen con manual de instrucciones. Y el protagonista es desgraciado ¿por qué? porque no existe peor desgracia que la incapacidad para ser feliz. Qué difícil se lo pone o se lo ponen o vete tú a saber. Los juicios de valor planean depurando responsabilidades. 

No hay buenas y malas personas, solo personas que hacen cosas buenas y personas que hacen cosas malas. Todos podemos pasar de un grupo a otro así, como si nada. 

Tengo cierta debilidad por las lecturas sobre niños que rompen el molde y esta es una novela sobre celos infantiles en el sustrato. Vamos a conocer al protagonista en capítulos alternos, a la edad de ocho y veintiocho años. 

El adulto vuelve a casa para cuidar a su madre que está enferma, no solo a nivel físico, sino que afecta a su lucidez. Los papeles se invierten y es la oportunidad de arreglar rencillas pasadas. Por el contrario, más que una reconciliación, volver a casa es un viaje al pasado y al recuerdo de Robert, el último chico con el que tuvo que convivir.  Además se dedica a meterse en líos y hacer un rato el imbécil claramente (es que a veces lo hubiera estampado). La culpa pesa en su conciencia pero también el rencor y cierta inocencia, a fin de cuentas no era más que un niño.

¡Y qué niño! Una arrolladora narración de la mente infantil. Pasando de los esquemas mentales del juego y cariño a miedos infantiles como el de la muerte de los padres, todo aderezado por unas serpientes que reptan por el bajo abdomen cuando la atención no la tiene consigo. Este niño es cruel pero también el primer damnificado por sus sentimientos y redimido por sus ternuras. El peso de estos capítulos termina por ser lo más inquietante de la novela. No quedas impasible y se torna muy real, los he conocido. 

Tengo dos puntualizaciones que hacer que no eximen su lectura. La primera y frecuente es sentirme más interesada por uno de los hilos temporales que utiliza Bauer. En la vida adulta creo que sobran cosas, lo principal es en quién se ha convertido y a veces la borrachera nos alarga un poco la historia. Además, creo que se pasa de rosca, no sé, supongo que en el fondo no quiero creer que se convierte en una persona como esta. La otra es el desenlace, ya sé, llegados a este punto parece que siempre pongo pegas pero es que pierde fuerza. Toda la energía contenida previamente parece irse por el sumidero. No digo que tenga un mal final sino que después de todo esperaba algo más deslumbrante. 

Escrita con agudeza emocional, trazas de humor bastante lúgubre pero sobre todo construida a base de imágenes y gestos entre sus personajes. Piedras en el vientre es un folio que se desliza produciendo un corte en la yema, tajo despiadado pero hasta cómico. El estilo de Jon Bauer me ha arrastrado casi a la hipnosis, más si cabe al pensar en una primera novela y me da pena que el final no haya estado a la altura o que en el balance global piense en cierta descompensación porque ha merecido la pena. Cierras el libro sin tener muy claro tus sentimientos hacia el protagonista, ni hacía su madre, esta zozobra siempre me hace estancarme y dar vueltas a la noria. Como decía, la editorial minúscula se hace mayúscula para darme un dolor de barriga. 
"No sé por qué estamos aquí. Los seres humanos. Y eso me pone realmente triste. Siempre se lo pregunto a mamá y a papá, se encogen de hombros y me dan respuestas escuetas como "Porque estamos aquí y punto", o "Vete a ordenar tu cuarto". 
Pero no saberlo me desquicia un poco. Tiene que haber un motivo pero no lo encuentro por ninguna parte, incluso se lo pregunté a Papá Noel cuando me senté en su rodilla, aunque sé que en realidad es un tipo cualquiera." 
Jon Bauer (Piedras en el vientre)

78 comentarios:

  1. No lo conocía, no pinta mal, tomo nota del título, gracias por la reseña

    ResponderEliminar
  2. Debido a la gran cantidad de lectura pendiente, lo voy a dejar para más adelante. Besotes y gracias por la reseña. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti, los pendientes no dan respiro :)
      Besos

      Eliminar
  3. Los libros que tratan sobre niños me dan un poco de miedo, aunque en este caso tampoco parece que sea infeliz por las causas que le han tocado vivir, sino por él mismo. Que el final te haya decepcionado tampoco le añade muchos puntos, o sea que en principio no me lo voy a apuntar.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, pues sin apuntar se va, no son las circunstancias sino cómo las percibe lo que le hacen padecer a este niño, el final no es malo, solo que me he quedado esperando algo más.
      Besos

      Eliminar
  4. En principio no soy muy aficionada a las lecturas donde hay niños de por medio y no acabo de ver verdaderas razones (entre ellas tu sensación al cerrarlo) para llevarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que es un libro con cosas algo duras respecto al niño que a lo mejor no te gustaría encontrar, Albanta, ya te comenté que me muevo por este ámbito y de alguna manera no puedo evitar querer saber :)

      Eliminar
  5. Los libros de niñez tienen mucho magnetismo, atrapan. Me quedo con la frase de que hay gente que está incapacitada para ser feliz. Lo creo, lo sé. Hay personas que sabotean constantemente su propia felicidad, como si en el fondo pensasen que no la merecieran, o como si no supieran cómo llegar hasta ella. Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las voces de niños no me parecen fáciles de reproducir, ese tono característico hace que no dejes de escucharlos yo creo que son los caso difíciles los que más me llaman porque son los que más me tocan. Claro que hay gente incapaz de ser feliz que se autoinfligen, se puede intentar enmendar pero cuesta, cuesta. Creo que iría más por no saber aunque cada caso es un mundo.
      Besos

      Eliminar
  6. Vaya, el tema me ha resultado de lo más sorprendente: creo que es el primer libro que conozco que trate de los celos del hijo biológico de una familia de acogida, y mira que es un asunto que tiene su miga! El análisis de los sentimientos del niño "que no sabe ser feliz" frente a la situación que vive y su reflejo en la vida adulta me resulta sugestivo, a pesar de que según te entiendo, se diluye por partes: es normal que cuando un libro nos está gustando mucho y algo no se desarrolla con la calidad que uno espera acabe ligeramente desilusionado, pero veo que a pesar de todo, te ha gustado la historia. La paso a mis pendientes porque me ha parecido muy original y me han convencido tus argumentos. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tendemos a pensar en el menor de acogida, por necesidades, claro pero esto es como cuando llega un hermanito y destrona al rey de la casa, pueden surgir estas cosas, intentan remediarlo pero a veces las circunstancias no acompañan.
      A nivel de ejemplificar celos infantiles me parece buen libro Tizire. Se diluye porque para mi el adulto pierde credibilidad, le quedan secuelas de lo vivido de niño pero es que sigue boicoteándose de lo lindo par ami sin fundamento (puede que fuese cuestión de empatía también), me daban ganas de zarandearlo para que espabilase. Tenía más ganas de saber de su yo infantil. Aún así, por el estilo, por el tema, etc. lo recomiendo, es algo cruel, eso también pero es que no podía soltarlo, creo que es algo a destacar. Ya me contarás si pasa de los pendientes a los leídos :)
      Besotes!

      Eliminar
  7. No lo conocía y a pesar de los peros y el final me atrae lo que cuenta, le buscaré, besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genial Susana, espero que lo disfrutes pese a que a veces sea malote este personaje.
      Besos

      Eliminar
  8. Tenía muchas ganas de saber qué comentabas de este libro, porque por ahí lo tengo. Y bueno, no sé, pros y contras moderan el ímpetu pero no me quitan las ganas, supongo que es de esos libros que independientemente de que te guste más o menos o regular, es de los que una vez terminada la lectura apetece comentar. Voy a tener en cuenta tus "contras" en principio para atemperar un poco la lectura, que advertida siempre el cabreo se suaviza y la boca se tuerce menos. El estómago y la barriga los tengo a prueba de bomba. Y digo yo, que si al final también sientes pena por esa descompensación, por ese "lo que pudo haber sido y no fue", es también, como dices, porque hubo otras muchas cosas que merecieron la pena. Caerá.

    Gracias y besos (e ibuprofeno para el dolor de barriga)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En una valoración global debo decir que me ha gustado, quizás me desinflé sobre todo al final pero al pensar en la lectura solo me venían muchos momentos íntimos que se producen en las relaciones familiares del protagonista, a veces tiernos, enigmáticos, crueles... y eso ha pesado. También no acompaña el haberlo leído a salto de mata. En vista de lo agridulce he querido ser cauta para atemperar mi entusiasmo (que me conozco). Me da pena justo que podía haber sido mejor pero no es para tirarlo por la ventana, solo una previsión, creo que merece la pena descubrirlo. Gracias a ti y el ibuprofeno ha hecho efecto :)
      Besos!

      Eliminar
  9. ¿Y quién va a venir a consolarme cuando me duela la tripa por culpa de este libro despiadado? Aunque no sé sí peor es lo del corte en la yema con el papel, me ha dolido leerlo. No, este libro no es para mí, y menos con ese final que se desvanece y el desequilibrio entre tramas de pasado y presente. Mucho te gustan a ti los niños malotes.
    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues yo nieta ¿quién si no? nos vamos de cena y tertulia y verás como se te quita pero... es un cortecito de nada ¡casi no duele! solo que hasta que no desparece pues anda ahí dando un poco la brasa, aunque vaaale, este no es de los tuyos y los niños malotes, qué te voy a contra que no sepas, para mirármelo, lo sé.
      Besitos y sana, sana...

      Eliminar
  10. No lo conocía pero sí me ha llamado la atención, a pesar de esos dos peros aunque el de desequilibrio entre ambos hilos temporales casi siempre me ocurre
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, exacto, suele pasar lo del desequilibrio uno que te llama más que el otro pero te mantiene totalmente pegada a la historia, eso también, no dejo de recomendarlo pero he querido advertirlo.
      Besos!

      Eliminar
  11. Me apetece y queda apuntada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genial Olga, te veo decidida, espero que te guste :)
      Besos

      Eliminar
  12. No lo conocía pero no me atrae especialmente y es algo bueno ya que en media hora ya me he anotado tres, un desastre jeje
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, es que no se puede salir que surgen tentaciones por cada rincón ;-)
      Besos

      Eliminar
  13. Yo tampoco lo conocía pero puede estar interesante. Me lo llevo apuntado.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hechas las presentaciones si te animas y lo lees espero que te guste.
      Besos

      Eliminar
  14. No lo conocía pero tomo nota creo que puede gustarme gracias por el descubrimiento. Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias ti Goizeder, es un libro que a mi también me pilló por sorpresa pero me gustó el descubrimiento.
      Besos

      Eliminar
  15. Hola hermosa!!

    Trabajé siete años con niños, todos los días, demasiadas horas para mi gusto. No quiero saber nada más de ellos, jajaja. Los quiero mucho, pero lejos XD De todas formas, el título se las trae, jaja ^^

    Un besoteeee!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola guapetona!!

      ¡Qué me vas a decir! si yo todavía estoy enfangada en el mundillo!! jajaja. Es un quiero y no puedo, no quería leerlo pero la curiosidad me pudo. El título impacta pero es que no me extraña porque el libro se las trae.
      Besotes!!!

      Eliminar
  16. ¡Hola Marilú!

    No lo conocía, y aunque a veces siento reservas con los libros que tienen a niños por protagonistas, lo que cuentas de este me tienta mucho, así que lo tendré presente. Gracias por la recomendación.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Aglaia!

      A mi tampoco me gustan todos los libros sobre niños aunque sí me despiertan interés estos casos o similares, intento remediarlo pero oye, que me llama :) Gracias a ti!
      Besos

      Eliminar
  17. A mí esta temática me llama poderosamente la atención, aunque luego termine sufriendo un montón, como si no tuviera bastante con lo mío... Pero a lo que vamos, que a pesar de tus pegas me lo apunto y mira que me fastidia eso de que pierda fuerza al final.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es tan, tan como nuestro malote por excelencia pero tiene su proximidad, este es más niño y aunque te da un mal rato en algún momento yo creo que es de los tuyos, sí, ya sé, yo tampoco lo puedo remediar, me llaman poderosamente la atención. Lo del final es lo peor pero en fin... ya me dirás.
      Besos

      Eliminar
  18. Me gusta, me gusta mucho y voy a la 24 horas ahora en cuanto te deje pero veo por donde vas. La mirada restrospectiva de los 28 a los 8 está bien, las consecuencias hasta la edad adulta están exageradas o sientes que no tienen por qué ser así... y añado yo, es un recurso fácil para añadir dramatismo, no lo sé, no lo he leído aún aunque quizás un dramatismo exagerado y gratuito. A pesar de eso me lo llevo, este libro es de los míos. Besos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, que sí, pasan cosas y vamos a pensar que está muy traumatizado o se siente muy culpable pero lo hace demasiado inhumano sobre todo en relación a su madre, ¿un impresentable sin más? pues yo creo que podía haberle dado más matices a este adulto abofeteable, me cuesta creer que sea así, sin más, me resisto a que termine la historia de esa forma. Lo has captado al vuelo.
      Besos :)

      Eliminar
  19. Por un lado me parece interesante pero el tema de los niños no me gusta demasiado, un beso

    ResponderEliminar
  20. Entre el dolor de barriga, el corte traicionero de la hoja de papel (el peor de todos, sin duda) y ese final no que no llega al nivel esperado, me echan para atrás, aunque salves el balance final.
    Además es que no me transmite buenas sensaciones el protagonista, me da que no iba a llevarme muy bien con el y creo que sin descartarlo del todo, voy a dejarlo reposar un poco.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, recuerdo la primera vez que me corté con una hoja, no sabes el mosqueo que me pillé, era pequeña pero me pareció de todo menos cómico. El protagonista adulto a mi me costó entenderlo porque ya se pasaba pero al niño no creo que lo olvide. Es un libro queme atrapó, es su mayor virtud y tiene su puntos pero no he querido dejar de hablar de lo menos lucido, ya me dirás si te animas :)
      Besos

      Eliminar
  21. Las serpientes son un recurso para mi de extraordinaria contundencia porque les tengo mucho repelús.
    Lo cierto es que es muy difícil encontrar una novela totalmente redonda, para mi tus puntualizaciones no desaniman a la lectura puesto que el balance global es positivo.

    Es duro concluir que un niño puede nacer casi desgraciado pero la vida me ha enseñado que es factible. Todo un conjunto de circunstancias pueden provocar ese efecto perverso del que puede ser casi imposible salir.

    Interesante.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues el niño las trae a colación como para no dejarlas en paz, me daba algo de repelús cuando lo decía y mira que no tengo manía al bichejo peor hay niveles y niveles.
      Yo también creo que es difícil encontrar algo redondo, puede que no sea así pero me ha merecido el descubrimiento porque no creo que olvide, y eso ya es indicativo.
      Me parece duro decir algo así, tampoco sé a que atiende el autor, si a que pensemos en culpables o aceptemos ese tipo de persona La verdad es que el tema de celos y su poder destructivo lo borda.
      Gracias y un abrazo!

      Eliminar
    2. Uyy, los celos, menudo tema...

      No sé cómo buscar tus reseñas de Lianke, veo que no pones etiquetas, pero sí tienes un archivo del blog por meses, si me facilitas los meses, las buscaré.

      Abrazos!!

      Eliminar
    3. Debajo de la cabecera tienes en las pestañas una con todas las reseñas por orden alfabético pero te dejo el enlace. Solo leí el de la aldea, creo que me expliqué mal pero enlacé la misma que tú (Implacable capitalismo) y una entrevista que encontré por la editorial. Me gustaría leer más de Lianke pero de momento no tengo ningún título.
      http://cuentalibros.blogspot.com.es/2014/05/el-sueno-de-la-aldea-ding-yan-lianke.html

      Un abrazo!

      Eliminar
  22. El título ya me da dolor y muy desagradable. Los libros en los que aparecen niños que sufren no me gustan porque quizás sean las únicas penas que no llevo bien en la lectura. Gracias por la reseña pero lo dejaré pasar.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya, es que los niños suelen tener más de una vuelta, aunque este no venga a dar pena precisamente. a dejarlo pasar :)
      Besos

      Eliminar
  23. Suena muy interesante. Me suelen gustar los libros de niños, así que sí que me gustaría leerlo.
    Lástima de ese final que se atasca un poco.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no lo dejes escapar si te gustan este tipo de lecturas. el final me ha sabido a menos, no es que sea malo, como digo.
      Besos

      Eliminar
  24. Muy tentador este libro. Si no fuera por el final, me animaba a buscarlo ya.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, es una percepción lo mismo no piensas igual, en fin, tu si te lo cruzas no lo descartes :)
      Besos

      Eliminar
  25. fíjate que me suena la trama después de leerte, no sé si habrá caído en tertulia o me lo he topado por algún otro blog al señor Bauer. No me llega a desanimar del todo ese apunte sobre el final, sí un poco más ese exceso en la vertiente "adulta" de la historia. Yo creo que también me diría más la otra, ese recorrido por la infancia, aunque lo de ver en qué se ha convertido este hombre también sea importante.

    Besines en off :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que sí te comenté cuando lo leía, que me recordaba a dos libros leídos y que el inicio era brutal. Ya te refrescaré las ideas. Respecto a la vida adulta, aunque el tipo no me termina de encajar del todo es rescatable. Se complementan, solo que el niño llega mucho más alto, al menos en mi caso. Ya me contarás.
      Besitos de domingo :-)

      Eliminar
  26. Sufro mucho con los niños desgraciados. Este caso me parece especialmente duro, aunque sé que al mismo tiempo lo vería como un tipo muy irritante.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es desgraciado por lo que le pasa, como digo, es más por su percepción del mundo, además a veces tampoco creas que simpatizas con la criatura, es durillo, eso sí y de mayor un poco impresentable en algún punto aunque se redima.
      Saludos

      Eliminar
  27. No es un libro que me apetezca, lo paso fatal con niños que lo pasan mal, ufff, creo que no podría leerlo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, comprendo que las historias de niños así no son del gusto de todos o que pueden hacer daño.
      A por otra.
      Besos

      Eliminar
  28. A pesar de lo que comentas del final, creo que me animaré porque me llama bastante, a pesar de su dureza.
    Besos:)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi me ha gustado, he querido advertir de la crueldad porque el niño se pasa de la raya pero me ha gustado mucho descubrir este título.
      Besos

      Eliminar
  29. Pues no lo sé. Esta vez me dejas pensándolo porque ya sabes que soy muy mía para el tema de los finales, que me pongo rápido nerviosa y salgo con dolor de barriga.
    Echaré un ojo a las primeras páginas el sábado que me toca ir de libres
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy tuya como para lanzar un libro, de quién aprenderé semejantes cosas... pierde fuerza, no es más que eso pero no es redonda y es una lástima porque apuntaba. A ver esas primeras páginas que te parecen :-)
      Besos

      Eliminar
  30. Si no te ha dejado muy buen sabor de boca y al finalizar no tienes claro qué pensar... creo que no me lo apunto. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, no tengo claro cómo "valorar" las personalidades de los protagonistas pero no que no me haya gustado, que sí, solo que me ha faltado algo.
      Besos

      Eliminar
  31. Eso del corte en la yema me ha dejado con los ojos como platos: no hay cosa que más me moleste que un cortecito pequeño y doloroso que termina por molestar durante días. ¿Es eso lo que tendré si lo leo? Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De verdad, esos cortes que no se pueden obviar porque escuecen a la mínima, qué traicioneros pero el dolor termina pasando. Lo que tendrás es una historia dura, no sé si es para ti Marisa, por lo que sueles comentar creo que no es tu tipo de historia :)
      Besos

      Eliminar
  32. Comprendo a ese niño, puede sentirse solo rodeado de una "familia" llena de gente. Seguro que le querían, pero quizás no lo suficiente. O al menos, así lo creía él que para su sufrimiento viene a ser lo mismo. Hay muchas clases de familias desestructuradas. Algunas, por puro egoismo. Otras, por todo lo contrario.
    Por otra parte, es una realidad. El amor en una familia no es igual para todos. Cada cual tiene sus preferencias y unos disimulan más que otros. Mi madre me dijo un día cuando yo tenía unos veinte años: "No debería decírtelo (empezamos mal) pero quiero más a tu hermano." Ahora, digiérelo. Te hace falta toda una vida. ¿Si me quería? Desde luego que sí, eso no lo dudo. Pero desde aquel día, no conseguí deshacerme de una maldita sombra. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le querían, a veces nunca parece suficiente, sentirse desplazado es un mal síntoma. A la madre terminas por cuestionarla pera también te pones en su piel, no es fácil pero a ti qué te voy a contar.
      En este caso parece que se pierde un poco el norte en la ayuda.
      El amor en la familia es complicado y más cuando hay mucho por medio. Esas preferencias expresadas pesan. La verdad es que una vida puede ser la que cueste escuchar algo así. Es complejo y por otra parte, me pregunto yo ¿necesario? puf, menuda sombra. Me gusta aferrarme a la idea de que se hace lo que mejor se puede pero se falla, claro que se falla. Creo que tu ejemplo capta mucho de la historia, Mere. Gracias por la confidencia.
      Un beso :)

      Eliminar
    2. Dudé si era demasiado personal, si debería borrarlo. Tratándose de ti, me alegro de no haberlo hecho. Tus palabras son como un bálsamo :D Muchas gracias. Un beso

      Eliminar
    3. Lo dices todo, lo expresado se enquista menos, es valiente mirar las cosas como fueron y seguir adelante, Mere. Gracias a ti por el voto de confianza. Un beso :-)

      Eliminar
  33. Mmmm... no sé, por un lado, cuentas cosas que me atraen y por otro lado, no estoy segura del todo. Ya veremos.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a ya veremos y quesea lo que tenga que ser.
      Besos

      Eliminar
  34. Ainssss, no sé qué hacer porque he sentido las piedras en el vientre sólo con leer tu reseña. La temática es novedosa para mí y me llama pero... no sé, no sé, ¿estoy preparada emocionalmente? No lo descartaré tan rápido pero...
    Un besin

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que las piedras duelen y pesan. Échale un vistazo y si te llega pues a la saca y si no pues lo descartas, es verdad que resulta cruel pero la verdad es que me ha gustado.
      Besitos!!

      Eliminar
  35. Definitivamente, me lo llevo =)

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejejeje, es que no sé porque dudas, es de los tuyos o de los nuestros ;-)
      Besos!

      Eliminar
  36. Con ese título, ya sabes que te encuentras ante una novela que no va a dejarte indiferente.
    A pesar de ese final que no está a la altura del resto, me lo llevo, me ha llamado mucho la atención lo que has contado sobre el libro.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo encontré de casualidad entre las novedades de la biblioteca y el título me llamó mucho la atención, Teresa pero lo definitivo fue abrirlo y leer la primer página. Si das con el, me cuentas ;-)
      Besos

      Eliminar
  37. Me llama, me llama. Me cuesta resistirme a los puntos de vista infantiles. Me parecen de una sinceridad aterradora, y me seducen. No lo puedo evitar. Avisada quedo del final que se desinfla, pero...creo que lo leeré de todos modos. Gracias por la reseña y por traer a la editorial (también Ana la menciona con buena crítica).
    Besicos.

    ResponderEliminar
  38. Uy! Anotado sin duda! Es una pena lo que comentas del final, pero esa voz de niño tan peculiar, bien merece una lectura. A mí también me llaman mucho los libros con niños como narradores, sobre todo cuando consiguen captar bien la mente infantil y por lo que cuentas parece que este libro lo hace.
    1beso:)

    ResponderEliminar

A comentar!! :)