jueves, 5 de junio de 2014

#34 Cajón desastre... café...


Acabo de sentar y me inunda el trabajo. Un pelo, señores, un pelo, prendido de la lámpara, esta que es de mimbre, colgada para crear un ambiente intimista, se suspende a mitad de la mesa, el cabello se balancea, embobada lo contemplo. 

Buenas ¿lo de siempre?
Sí para  no variar.

¡Cati! Sombra doble.

Es largo, melena, color castaño ¿será tintado? Probablemente, brilla demasiado, pensándolo bien… quizás sea de una muchacha, de joven el pelo brilla. No. Va a ser la luz, la que viene de la puerta, hoy no se está mal, tendría que haberme sentado en la terraza. Si lo hubiera hecho no tendría la prueba incriminatoria. Esa que dice, Juana estuvo aquí. Los análisis despejarían toda la gracia. He decidido que mejor sea Mariana. Allá voy.

En servilleta. 

Mariana es una mujer de mediana edad, con tres hijos y un marido holgazán. Se levanta temprano entre semana para preparar a los niños, los gemelos y el primero. Está rodeada de varones, ella siempre quiso una nena pero ahora no quiere nada. Ligadura de trompas. Con las que coge su marido ya tiene bastante. Los arregla en un pispás, lo bueno de que sean chicos es que se ahorra los peinados, ni trenzas, ni colas, ni coco, ni moño; agüita y andando. Anoche el buen señor se quedó hasta las tantas, no despertará del sopor etílico hasta medio día. Coged las mochilas les dice, marchan. Unos minutos de camino, aula matinal y sobra el tiempo justo antes de ir a limpiar portales. Entra en el bar, pide café doble, no tiene hambre, desde pequeña le da ansía comer tan temprano. Fantasea con otro tipo de vida, le gustaría ser cantante. El hilo musical le trae a Sabina. Ahoga sus sueños en el culo del vaso, se ha esfumado el café  y toca irse, con prisa se levanta, un pelo queda prendido en la lámpara de mimbre, no le dio tiempo de hacerse la cola, ella sí tiene que peinarse, lo hará mirando su reflejo en algún ascensor.

Aquí lo tienes, cafelito.
Gracias Joaquín.

Podría ser Mariana pero no. En la actualidad se borra toda la fantasía de mis hallazgos. Tomo pelos con pinzas, los introduzco en bolsas asépticas, me los llevo al laboratorio, pasarán por el portaobjetos, los observaré al microscopio. Las pruebas de ADN arrasarán mi imaginación, sabré entonces que ese pelo pertenece a la vecina del quinto izquierda, una auténtica maruja. No puedo asomar a tender la ropa que ya está haciendo preguntas, peor que el inspector cuando salga debo comprar azúcar, ayer vino y me dejó sin existencias, quería hacer un bizcocho para los niños, esa jauría de pequeños glotones. No entiendo cómo le restan fuerzas para entrometerse en la vida del bloque, como si en casa no tuviera bastante. El pelo me la recuerda, tiene todas las papeletas.

—Cóbrame Joaquín, llego tarde.

Y eso que estoy al lado de la comisaría. Parece que han puesto las calles y también parece que Mariana no es la única que ahoga sueños en el café del desayuno.

38 comentarios:

  1. Me encanta la historia que te has montado con un simple pelo :) Yo soy más prosaica con esas cosas, no suelo imaginar nada, un pelo, lo aparto y punto, jajajja.
    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Desde luego imaginación no te falta. Una cosa tan insustancial como un pelo y nos montas una buena historia....

    ResponderEliminar
  3. Oye, ha estado genial, me he identificado mucho con esas mañanas de preparar niños para llevarlos al cole antes de ir a trabajar, lo malo es que yo sí tengo que hacer colas y trenzas... jejeje besos.

    ResponderEliminar
  4. Mira tú, a veces la inspiración nos llega donde menos lo esperamos. Biquiños!

    ResponderEliminar
  5. Es lo primero que hacemos cada mañana, ahogar sueños. Pero algunos saben nadar, se hacen los muertos y sobreviven, acaban sacando la cabeza del café y tomando aire. ¿Si no fuera así qué sentido tendría todo?
    Besotes de nieta rebelde

    ResponderEliminar
  6. Hay que ver lo que da de sí un pelo, oye, jajajaja. Me gusta más especular, imaginar, soñar, que la realidad que muchas veces encierran las cosas. Ya sea un pelo, una uña o una berenjena. Eh, las berenjenas ofrecen un universo de posibilidades XD A mi el café mitad y mitad Joaquín, gracias.

    Un besote hermosa!! ^^

    ResponderEliminar
  7. Me ha encantado!! A mi me pasa algunas veces con tan sólo un objeto la imaginación me va a 100 por hora!

    Besos :D

    ResponderEliminar
  8. Lo que da de sí un simple pelo... Si es la imaginaciòn no tiene límites.
    Me ha encantado.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  9. Te tienes que venir a mi casa. Yo no tengo perro, porque con los pelos que voy soltando yo por toda la casa es más que suficiente. Te publicaría la novela que sacases con cada uno de mis pelos encontrados en diferentes lugares (almohada, sofá, encimera, cepillo, cama, ...)

    Por cierto,yo viví un par de años frente a la comisaría y me has recordado aquellos años (no por la historia que nos has contado, sino por mencionarla).

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  10. Grande Sabina, y grande tu ejercicio literario. Mariana me cae mejor que la vecina, lástima que no sea su pelo. Por cierto, vaya chasco, veo esa foto de café y también me he hecho una película antes de leerte, ya pensaba que hablarías del juego que puede dar un café, especialmente si es turco...Un beso, socia.

    ResponderEliminar
  11. Adoro a Sabina y eso que no soy de la generación que lo escuchaba, pero es que es un grande... Bueno, me presento: Hola madri! El curso ya casi ha acabado y poco a poco intento disimular mis grandes ojeras, a ver cómo se le da al asunto jaja.

    Besines de ahijada desobediente

    ResponderEliminar
  12. Adoro a Sabina, y eso que no soy de su generación, pero es un grande. Bueno, me presento: Buenas madri!! Soy Igone, la perdida, y ahora encontrada. El curso casi acabado y mis ojeras cada vez menores jejeje, volviendo ya por los mundos. Besotes de ahijada desobediente!

    ResponderEliminar
  13. Genial Marilú! Me ha gustado mucho.
    Ahora que mis queridas bestias están mudando el pelo, en mi casa te hubiese dado por escribir una saga más larga que Juego de Tronos XD!

    ResponderEliminar
  14. Para lo que ha dado un simple pelo!! Y un café, claro, aunque ya se sabe que del café (en cualquiera de sus variedades) nunca sale nada malo :P

    Por cierto, a mí se me cae bastante el pelo, así que hazte con un servilletero entero que hay un filón ahí, comisaria :P

    Me encanta el cajón. ¿Te lo había dicho alguna vez? ¡Feliz jueves Sabinero! :)

    ResponderEliminar
  15. Jajajaja muy bueno, Marilú. Y Sabina ya ni te cuento ;)
    Besos

    ResponderEliminar
  16. Genial la historia que has construido a partir de algo tan simple como un pelo... y la vecina del quinto creo que es de esas que casi todos tenemos una en el edificio :)
    un beso!

    ResponderEliminar
  17. En el taller deben estar encantados contigo!! Besos

    ResponderEliminar
  18. Hay sueños que se ahogan en café y sueños a los que el café los acerca al ¡puedo!. Tal vez la vecina del 5º tenga también alguna historia escondida que contar y que la explique a ella. Me han dicho que nada es lo que parece. Yo que lo sabía y se me olvidó...
    Sabina es uno de mis poetas preferidos, y lo bien que recita con música :)
    Besos, Marilú de los cajones desastre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. PD: Yo no vine muy despejada, de hecho sigo sin estarlo, pero no me perdonaría no haber dejado constancia de que el relato es magnífico. Así sí.

      Besos sin motivos

      Eliminar
  19. Me estoy revolcando de risa. Esto porque has visto un pelo en una cafetería, increíble. La que puedes liar si te dan un motivo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  20. Lo que ha salido de un pelo, madre mía. Qué bonito relato has creado, me ha encantado, y con Sabina para cerrar con broche de oro :)

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  21. Fíjate cómo se puede crear una historia de un simple pelo. Un protagonista de excepción, sí, señora.
    Besos.

    ResponderEliminar
  22. David Trueba y sus historias en servilletas se sentirían ruborizados en tus cajones.
    Tengo que invitarte a un café
    Besos

    ResponderEliminar
  23. Caray! Sí que da de sí un pelo! :-) Imaginación al poder, Marilú, claro que sí

    Besos!

    ResponderEliminar
  24. Estupendo relato, sobre todo teniendo en cuenta que todo ha salido de un pelo.
    Cuantos sueños ahogados, reprimidos, apaleados y reducidos a nada por la rutina de la vida.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  25. Ay no, Marilú, no ahoguemos sueños! Reconozco que me esperaba una entrada socarrona sobre las particularidades que tienen los malagueños de nombrar a sus cafés (por aquí también tenemos lo nuestro, no te creas), y me encuentro con este relato descorazonador.... En fin, te felicito por escribir tan bien, jodía, pero me has embajonado! Aún así te mando 1beso! ;)

    ResponderEliminar
  26. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  27. Cuando Mariana se pone la coleta mirándose con las prisas en el espejo del ascensor... Fue tan real, tan espontáneo y gráfico. La has clavado, Mariana existe. Hay muchas Marianas, siempre un paso detrás como si fueran sombras.
    Y luego está la cotilla del quinto... que necesita de las peripecias de otros para sentirse viva.
    Pasaba por aquí, encontré un cajón abierto y no me pude resistir (versionando a Aute ;)
    Feliz verano

    ResponderEliminar
  28. Esto tengo que procesarlo y mascarlo tranquilamente; está tan sentido. Un besazo.

    ResponderEliminar
  29. Me encanta más si cabe que la forma de pedir cafés en nuestra tierra :D

    ResponderEliminar
  30. Olé y olé. Sin más. Creo que es la primera vez que no lamento la caída del pelo...
    Besucos.

    ResponderEliminar
  31. Nunca se sabe de donde va a venirnos la inspiración y te ha quedado genial. Aunque algo triste, muy bonito.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  32. Ais... pelos... qué te voy a contar yo!

    Besotes

    ResponderEliminar
  33. ¡Me encanta Marilú!, qué ejercicio tan estupendo de imaginación y qué bien relatado. A tus pies, guapísima.
    Besotes

    ResponderEliminar
  34. Qué bonito escribes, y cuanto me gusta leerte.... Con Sabina de fondo en el ambiente.
    Besos

    ResponderEliminar
  35. No sabía que fueras capaz de escribir así. Me ha encantado. Si no he entendido mal esto sí es una buena deformación profesional, jajajaja. Muy bueno :D

    ResponderEliminar
  36. Que bonito!! Me ha encantado...quiero mas!!

    ResponderEliminar

A comentar!! :)